Hola, digamos que me llamo Esme. Y he pensado mil millones de veces como empezar esta historia, mi historia. Pero, al final, como siempre, acabo haciendo algo caótico y sin ningún sentido.
Pensareis que soy rara, y no me importa. Mucha gente piensa que soy "diferente". Pero no es cierto, la única diferencia que hay entre las demás adolescentes y yo, es que yo veo la belleza en cosas que los demás no. Aprecio esa delicadeza que tiene el orden natural de las cosas, el que todo pase por algo. Es la única diferencia. Y debo admitir, que no soy más lista, ni más tonta. Tampoco más ingeniosa, ni si quiera más guapa. Pero es lo que hay, ¿No? Bueno si a estas alturas sigues leyendo, te mereces saber porque la historia se llama así. Lo que nunca pude contarte... Bueno, no es por ningún chico, si no por mi madre. Murió cuando yo tenía 8 años, y ahórrate el pésame. No es que no te crea, si no que no me gusta oírlo.
Ahora mismo en este instante mi vida está hecha esa pelota que se te atraganta en la boca y no puedes tragar. Tampoco penséis que es un drama de película.
Como cualquier chica a mi edad, tengo novio, tengo amigas, amigos, y una familia que no comprende. También tengo algo así como un trabajo, en una agencia de modelos. Pero eso es temporal, aunque ni siquiera sé si es real del todo. Soy un fracaso en las clases.
He repetido primero y segundo de secundaria, y ahora estoy intentando esforzarme. Pero soy muy vaga, y aunque pongo mi empeño esta vagueza se apodera de mí. No es una escusa, sé que está mal que con 16 años vaya a clase de gente de 14. Pero, he sido así, y debo pagar las consecuencias. Soy muy habladora. Demasiado. Una pesada. Pero bueno, quien quiera que me quiera, y quien pueda que me odie.
Soy inmadura, y lo admito. A ratos niña, a ratos mujer. Soy un semáforo. Quizás sea algo egocéntrica, porque mira todo lo que llevo escrito de mí, aunque si se te ha pasado rápido es buena señal. Creo...
Y hablando de que tengo novio, se llama Adrián, llevo con él 16 meses, dos semanas, tres días, y unas 4 horas... Es muy romántico. Pero nunca demasiado. Y aunque lo digan todas, este amor es verdadero. Y no me importan las burlas sobre ello, sé que es él. No estoy diciendo que muera a su lado (ojalá) si no que por mucho tiempo que pase siempre será él.
Y sé lo que digo, porque he tenido bastantes chicos como "parejas" estables, no estables... Fuera como fuere, no duraban más de tres semanas. Me agobiaba. Y eso que eran menos cariñosos. Quizá demasiado celosos. No soporto los celos. No los comparto, ni respeto, ni nada de nada. Pero , al caso, él ha pasado muchas fronteras, entre ellas la más importante, y que nadie traspasaría si no fuera él. La de mi perdición, mi locura empedernida, mi caos. La traspasó, y llegó a mí, aunque más bien fui yo quien di el paso. Es igual... El caso es que mi vida es más o igual de normal, que la tuya. Quizá hay un pequeño par de cambios, como que yo escribo y tú lo lees. Pero son insignificantes... Y si has llegado hasta aquí, sin odiarme o mandarme a ese lugar turístico tan habitado referido a "la llamada de la naturaleza" es que sin duda quiero que me conozcas un poco mas, un mínimo más. Y que leas lo que nunca le pude contar.
Pensareis que soy rara, y no me importa. Mucha gente piensa que soy "diferente". Pero no es cierto, la única diferencia que hay entre las demás adolescentes y yo, es que yo veo la belleza en cosas que los demás no. Aprecio esa delicadeza que tiene el orden natural de las cosas, el que todo pase por algo. Es la única diferencia. Y debo admitir, que no soy más lista, ni más tonta. Tampoco más ingeniosa, ni si quiera más guapa. Pero es lo que hay, ¿No? Bueno si a estas alturas sigues leyendo, te mereces saber porque la historia se llama así. Lo que nunca pude contarte... Bueno, no es por ningún chico, si no por mi madre. Murió cuando yo tenía 8 años, y ahórrate el pésame. No es que no te crea, si no que no me gusta oírlo.
Ahora mismo en este instante mi vida está hecha esa pelota que se te atraganta en la boca y no puedes tragar. Tampoco penséis que es un drama de película.
Como cualquier chica a mi edad, tengo novio, tengo amigas, amigos, y una familia que no comprende. También tengo algo así como un trabajo, en una agencia de modelos. Pero eso es temporal, aunque ni siquiera sé si es real del todo. Soy un fracaso en las clases.
He repetido primero y segundo de secundaria, y ahora estoy intentando esforzarme. Pero soy muy vaga, y aunque pongo mi empeño esta vagueza se apodera de mí. No es una escusa, sé que está mal que con 16 años vaya a clase de gente de 14. Pero, he sido así, y debo pagar las consecuencias. Soy muy habladora. Demasiado. Una pesada. Pero bueno, quien quiera que me quiera, y quien pueda que me odie.
Soy inmadura, y lo admito. A ratos niña, a ratos mujer. Soy un semáforo. Quizás sea algo egocéntrica, porque mira todo lo que llevo escrito de mí, aunque si se te ha pasado rápido es buena señal. Creo...
Y hablando de que tengo novio, se llama Adrián, llevo con él 16 meses, dos semanas, tres días, y unas 4 horas... Es muy romántico. Pero nunca demasiado. Y aunque lo digan todas, este amor es verdadero. Y no me importan las burlas sobre ello, sé que es él. No estoy diciendo que muera a su lado (ojalá) si no que por mucho tiempo que pase siempre será él.
Y sé lo que digo, porque he tenido bastantes chicos como "parejas" estables, no estables... Fuera como fuere, no duraban más de tres semanas. Me agobiaba. Y eso que eran menos cariñosos. Quizá demasiado celosos. No soporto los celos. No los comparto, ni respeto, ni nada de nada. Pero , al caso, él ha pasado muchas fronteras, entre ellas la más importante, y que nadie traspasaría si no fuera él. La de mi perdición, mi locura empedernida, mi caos. La traspasó, y llegó a mí, aunque más bien fui yo quien di el paso. Es igual... El caso es que mi vida es más o igual de normal, que la tuya. Quizá hay un pequeño par de cambios, como que yo escribo y tú lo lees. Pero son insignificantes... Y si has llegado hasta aquí, sin odiarme o mandarme a ese lugar turístico tan habitado referido a "la llamada de la naturaleza" es que sin duda quiero que me conozcas un poco mas, un mínimo más. Y que leas lo que nunca le pude contar.
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